El 16 de febrero, Facundo salió con el sol desde la posta de Ojo de Agua, cerca de Tulumba, acompañado por su secretario y amigo, José Santos Ortiz, otros seis hombres y un postillón, José Luis, un chico de 12 años que cuidaba a los animales
Desde aquí partían numerosos caminos hacia otros destinos. En el poblado, aparece una iglesia que fue construida hacia fines del siglo XIX, reemplazando a la antigua capilla colonial
Complementa la construcción, el Templo o Capilla (piedra vista), cuyas características inspiran al visitante a encontrarse en la oración y la meditación.