
Este busto fue construido en 1942 por un famoso escultor uruguayo, Mauro Juan Glorioso
Redacción Enamorate de Córdoba
En San Pedro Viejo, al igual que en todo el Camino Real, anidan las leyendas. Se cuenta que Santos Pérez, el capitán de milicia enviado por los hermanos Reinafé para asesinar al caudillo riojano Facundo Quiroga –que habría dormido en la posta de San Pedro la noche anterior a su muerte–, iba a pedir perdón a la capilla de San Pedrito por los crímenes cometidos el 16 de febrero de 1835 en Barranca Yaco. Aseguran que estaba atormentado por el recuerdo del gemido del niño postillón de 12 años que degolló para evitar dejar testigos.













