NONO: Huaca… Tejidos de traslasierra

En el Km 4 del camino a Altas Cumbres
028 huaca
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Camino a Traslasierra, Huaca invita a detenerse. En el Km 4 del camino a Altas Cumbres partiendo desde Nono hacia Córdoba. Un espacio sagrado, hecho con el adobe de los viejos abuelos quienes, sumidos en el interior del Valle, nos demuestran que otra forma de vida es posible. Huaca es el espacio etnográfico textil, donde aproximadamente 30 mujeres rescatan, recuperan y revalorizan las técnicas del tejido ancestral. Es un lugar donde la cultura de los viejos tejedores se resguarda desde el saber y un profundo respeto. Tejen sentadas bajo un alero, en la fresca tarde cubierta de sol. A unos metros, se encuentra el refugio de la Huaca, un pequeño lugar cuyos muros huelen al adobe que las manos comunitarias supieron levantar. En ese rinconcito, los tejidos ancestrales muestran el mapa bifurcado de la historia de ancianas hilanderas y tejenderas de la zona de Traslasierra, en la provincia de Córdoba. Poco se sabe de ellas. Sus voces aparecen como retoños olvidados de un tiempo lejano. De un tiempo que es el nuestro. Sin embargo, hay quienes se sumergen en la ardua y necesaria tarea del rescate. Así, Huaca, voz quechua que refiere a un “espacio sagrado”, surge como una luz en el más profundo imaginario ancestral. Allí, un grupo de mujeres se reúnen diariamente para investigar, recorrer, escuchar y resguardar los textiles más antiguos de los abuelos y abuelas de las sierras cordobesas. Camino a las altas cumbres, donde la ruta impone un recorrido fugaz, Huaca invita a detenerse. Una vez dentro, el tiempo es otro. Tejidos, ponchos, hilados, muestras textiles, fotografías y la sabiduría de María Inés y Susana, marcan un impasse en un viaje que apenas comienza. “Es nuestro deseo que se logre interpretar la cultura de los tejedores y valorar el modo en que ellos viven y su relación armónica con la naturaleza, rastreando las huellas del saber de los abuelos llega el aprendizaje intenso, profundo, y brota mezclado entre tejidos, imágenes, silencios…” Con estas palabras, el grupo que integra Huaca define su hacer cotidiano. La escucha, sumergida entre sierras y silencios, suena a música en el trabajo de investigación. Así relata María Inés sus largos encuentros con los más viejitos que habitan la tierra en la más recóndita soledad. Huaca es un lugar donde se guardan los tesoros, guardamos el saber de los abuelos porque va más allá de la prenda en sí misma.

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