VILLA MARÍA: El cementerio de Villa María tiene una rara simbología oculta.

Centro- Este - Villa María Por Gerardo “Tito” Bessone
nunca descubriremos cada secreto del cementerio de Villa María, pero usted que suele llevar flores al lugar, no escuchó un ruido extraño detrás suyo
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Escribe Gerardo “Tito” Bessone, basado en una entrevista de Juan Ríos y Luciano Pereyra a la licenciada Roxana Carranza.

De adolecente siempre me llamó la atención el cementerio de la Ciudad de Villa María, siempre que andaba cerca ingresaba al lugar donde no tenía ningún amigo ni familiar sepultado, pero sí la curiosidad de andar en sus pasillos. Alguna vez con un amigo nos hicimos la “chupina” (rata le dicen ahora los jóvenes) y nos fuimos al cementerio. Recuerdo otra oportunidad cuando fuimos a ver el Rally mundial que pasaba de noche por Villa María, corrían Recalde, Traverso, Carlos Menem y otros pilotos, y al regreso de mirar el paso de los autos volvimos por el pasillo del cementerio, lo hicimos en silencio nadie hablaba.

Casualmente llegó a mis manos una peculiar entrevista  publicada hace un tiempo en la Revista de los fines de semana que publica la Cooperativa de trabajo de El Diario de la Ciudad de Villa María. Esa entrevista de Juan Ríos y Luciano Pereyra a la licenciada Roxana Carranza habla de algunas particularidades del camposanto villamariense.

Como todo cementerio seguramente albergará historias de fantasmas, de aparecidos, se contará la historia de la campera y hasta habrá rituales de magia negra; pero el cementerio de Villa María tiene magia propia y la magia está en su arquitectura.

La mayoría de los cementerios en su parte más antigua forma una cruz, con un osario o monumento al centro y un pasillo central cruzado por dos perpendiculares forma una cruz, el de Villa María según Roxana Carranza tiene formas geométricas perfectas propias de los cementerios gestados en Europa por la logia o secta masónica.

Cuando la estudiosa hace el relevamiento se encuentra  con una tumba que tiene toda la simbología de los masones y que pertenece a uno de los grados más alto,  le llamó la atención que estuviera en el interior de país y de la provincia.

Como la secta masónica era muy secreta y sus miembros no hablaban con nadie por fuera de la misma, hoy muchos años después es complicado interpretar cada simbología; pero fundamentalmente en  Europa muchos historiadores investigaron los sepulcros de los integrantes de estos grupos.

 La masonería, es una sociedad discreta. ¿Qué quiere decir eso? que no es secreta en sentido estricto, sino que cada miembro es libre de decir si pertenece o no a ella, pero que no están autorizados a “echar al agua” a otros, o sea, no pueden decir si otros también son masones.  Se reúnen en logias, que es como se denomina tanto al grupo de masones, como al edificio donde se reúnen. Al interior de cada logia, tienen un templo, que es donde se reúnen cada cierto período de tiempo. El nombre que le dan a las reuniones es “tenida”.

 Creen en algo llamado “Gran Arquitecto del Universo”, que en el fondo es un concepto amplio de la divinidad, que abarca todas las concepciones de Dios.  Un concepto básico es que el ser humano debe ser lo más ético posible, y la masonería le debe servir para perfeccionarse. Utilizan mucho el concepto de “la piedra bruta” que se debe convertir en una piedra pulida. O sea, para ellos el ser humano debe pulirse y eliminar sus defectos a través del trabajo interior. También creen en la inmortalidad del alma, o sea, que hay algo más allá después de la muerte.

En Argentina José de San Martín practicaba la masonería, aunque en su lucha libertaria de unió a la Iglesia Católica, su primera incursión en el mundo masón fue en la logia “Integridad de Cádiz” cuenta Nicolás Orlando Breglia, ex gran maestre. “Después se incorpora a la logia ‘Caballeros Racionales N°3’ y obtiene el grado de maestro que le permite conocer a todos dirigentes americanos que van a tratar de modificar la situación en américa. Se empezaba a respirar un ambiente independentista. Cruza el continente e integra la logia ‘caballeros racionales’ de Londres”, explicó. Los masones notaron en San Martínuna mente brillante, cualidad que le permitió una invitación para incorporarse al selecto grupo. Sumado a que era un militar excelente, de tal magnitud que logró el máximo grado en ese momento: Teniente coronel. Tras varios meses, San Martín renuncia al ejército español y se traslada a Buenos Aires y forma la conocida “logia Lautaro” fundando una de las primeras logias en el virreinato del rio de la plata en 1795. En la misma logia se inicia Belgrano, Castelli y forma parte Manuel Moreno hermano de Mariano Moreno. Perlita del Ex Gran Maestre: “En la primera junta todos pertenecen a la ‘primera logia independencia’ salvo Azcuénaga”.

Por los secretos de la masonería nunca descubriremos cada secreto del cementerio de Villa María, pero usted que suele llevar flores al lugar, no escuchó un ruido extraño detrás suyo.