Documento sin título
Estancia Jesuítica La Candelaria

Cómo llegar: Por Ruta Prov. Nº 38 hasta Villa de Soto y desde allí hasta La Higuera; desde este paraje está bien señalizado el ingreso al lugar. Desde San Carlos Minas tomar hacia el norte y girar a la izquierda en el paraje La Higuera.

La Candelaria es la más extensa de las estancias jesuíticas y está ubicada en las Sierras Grandes, al noroeste de la capital cordobesa, en el departamento Cruz del Eje. Su nombre es un homenaje a la Virgen de las Candelas.

La antigua merced de tierras que en un principio perteneció al capitán García de Vera y Mujica fue donada por sus descendientes, en 1673, a la Compañía de Jesús con el objetivo de contribuir al sostenimiento del Colegio Máximo de Córdoba. Los religiosos transformaron rápidamente el lugar en un foco de producción agropecuaria y adquirieron tierras lindantes hasta constituir una propiedad de 300 mil hectáreas.

En aquellos tiempos, los jesuitas no sólo debieron afrontar el rigor del clima y la geografía, sino también la presencia de los pueblos originarios que resistían la colonización. Es por eso que, arquitectónicamente, la construcción combina elementos de una residencia con un fortín.

Los esclavos negros proveyeron la mano de obra para erigir el lugar y todavía se pueden encontrar las ruinas de sus ranchos, cerca de los corrales, molinos y acequias y algo más distantes de la residencia de los sacerdotes y la capilla destinada al culto religioso.

Después de la expulsión de los jesuitas, la Junta de Temporalidades ordenó su fraccionamiento. En 1941, la Estancia fue declarada Monumento Histórico Nacional y el gobierno provincial la adquirió en 1982.

El conjunto arquitectónico posee en general un aspecto cerrado, organizado en torno a un patio central rectangular, uno de cuyos lados es la capilla; se accede al mismo por un portón lateral ubicado sobre el atrio. La capilla se destaca por su altura y fachada encalada; posee una planta rectangular y un retablo de mampostería. Dos sacristías se ubican a su costado. La fachada se compone de una puerta central contenida en un arco rehundido, coronado por un frontis triangular. En él se apoya una elegante espadaña de tres aberturas dispuestas en dos niveles que contienen las campanas. Un perfil de líneas curvas define la composición y da identidad al lugar. Los muros son de piedra, y las cubiertas se realizan con tirantes de maderas de algarrobo, cañas atadas con tientos de cuero crudos, tejuelas y tejas españolas.

La UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad en el año 2000.

Hoteles y cabañas en: LA HIGUERA

Enamorate de Córdoba - Todos los derechos reservados